Este
práctico utensilio está destinado
a facilitar la función alimenticia de aquellas
madres que caen en el desespero por la actitud anti-sopa
de sus pequeños vástagos rebeldes.
Pruebas de laboratorio realizadas en la Universidad
de Yale han demostrado que con la sola mirada de
la cucharilla-correa, los pequeños al menos
aceptan abrir la boca. El instrumento viene acompañado
de un pequeño martillo de goma para los casos
en que después que se metió la sopa
en la boca la escupe. |