Este tipo
de muñeca inflable fabricada por nuestra empresa con los
nuevos plásticos de textura carnosa de la Dupont, soluciona
el problema sexual de los hombres solitarios con excesiva
ansiedad erótica, así como el de pintores con necesidad
de modelos transportables. A diferencia de las ya obsoletas
muñecas de goma con un solo orificio, la práctica “Mayerlin”
-nombre patentado- trae su juego completo. Se infla rápidamente
soplando por cualquiera de los senos, y una vez que ha tomado
la forma natural, se le instalan las seis baterías para
que hable, discuta, llore, o emita los gemidos a gusto del
propietario. Su apariencia es tan real que no es posible
diferenciarla de una mujer auténtica salvo en que se le
puede callar quitándole las baterías. Tanto el modelo estándar
como el sofisticado, que viene con tres senos, se desinflan
con una simple presión del dedo en la válvula que tiene
en el ombligo. El nuevo invento ya cuenta con el visto bueno
de varias iglesias que por un módico precio están santificando
matrimonios. |