Este interesante
juego viene a llenar un vacío por la falta
de una autoridad que controle los desafueros de
los conductores, en particular a los que dejan el
carro mal estacionado. El pequeño equipo
de esparcimiento consiste en un juego de dardos,
bastante parecido a los tradicionales pero con flechas
de puntas más largas y terriblemente penetrantes,
y una caja de creyones para dibujar los círculos
de puntuación sobre los cauchos del auto
mal parado. Estos juegos de dardos se reparten gratuitamente
entre desocupados de las zonas en donde exista el
problema, permitiéndoles que apuesten en
el carro de su preferencia. Al final del juego los
cauchos del violador de las señales quedan
completamente desinflados y los ganadores pueden
ir a retirar su premio ante la alcaldía. |