La guillotina
vertical parte del concepto de que a los criminales
desalmados les gusta matar y hacer barbaridades
con los otros, pero no resisten dos cosas: que le
separen la cabeza del cuerpo ni arrodillarse frente
a un verdugo. Al poder partirlo en dos la justicia
logra su propósito de quitarle la vida sin
el terrible ruido de la cabeza cayendo sobre un
cesto de basura y que el criminal muera parado y
con dignidad. A diferencia de las tradicionales
guillotinas en donde la altura aceleraba la caída
de la hoja afilada, la vertical es impulsada por
electricidad debido a la gran resistencia que debe
vencer para cortar en dos todo el cuerpo.
Ya en venta para los países que han regresado
a la pena capital ante el crecimiento desbordado
de la delincuencia, también puede ser usado
en mataderos y en la cocina para picar pollos.
Hasta ahora no se han recibido quejas de las sociedades
de derechos humanos porque si se miran de perfil
a los criminales ejecutados hay que reconocer que
quedan igualitos. |